¿Y si sí? Cómo México puede convertirse en campeón del mundo
El sueño que necesita un plan
Todos los mexicanos queremos ver a México campeón del mundo. Yo también.
He imaginado ese momento muchas veces: la Selección jugando una final, millones cantando el himno y uno de nuestros jugadores levantando la Copa del Mundo. Pero hay una pregunta que debemos hacernos con seriedad: ¿estamos dispuestos a hacer el esfuerzo que se necesita para lograrlo?
Porque un campeonato mundial no se construye durante el mes del Mundial. Se construye durante años, en entrenamientos que nadie ve, en familias que acompañan, en jugadores que salen de su zona de comodidad y en proyectos que siguen trabajando aun cuando los resultados todavía no llegan.
De creer a comprometerse
Los mexicanos sí creemos. Cada Mundial nos ilusionamos, nos ponemos la camiseta y acompañamos a la Selección con una pasión que pocos países pueden igualar.
La creencia existe. El reto es convertirla en compromiso.
Querer ver a México campeón es fácil. Lo difícil es apoyar procesos largos, tener paciencia y participar antes de que llegue la celebración.
Tal vez el futbolista que algún día pueda cambiar nuestra historia todavía es un niño. Quizá juega hoy en una cancha de barrio, en una academia de México o en alguna comunidad mexicana de Estados Unidos.
El reto es encontrarlo, formarlo mejor y darle la oportunidad de competir contra los mejores. No podemos esperar a que aparezca por casualidad una generación extraordinaria. Tenemos que construirla.
Ser campeón exige sacrificios
El jugador tendrá que entrenar más, cuidarse, competir y salir de su zona de comodidad. Las familias tendrán que acompañar. Los entrenadores deberán seguir preparándose. Los directivos tendremos que pensar a largo plazo.
Y la afición tendrá que decidir si solamente quiere exigir resultados o también está dispuesta a apoyar los procesos que pueden ayudar a conseguirlos.
Apoyar no significa dejar de exigir. Significa entender que los grandes resultados necesitan tiempo, continuidad y participación.
El sueño necesita un plan
México tiene talento, pasión y millones de jóvenes que sueñan con jugar. No necesitamos inventar el talento. Necesitamos encontrarlo mejor, formarlo mejor y darle más oportunidades.
Hay que identificar a los mejores jugadores, prepararlos de manera integral y permitirles competir desde jóvenes contra rivales de mayor nivel. También deben existir puentes reales para que quienes tengan la capacidad continúen su desarrollo en Europa.
Europa no debe ser solamente el destino de futbolistas consolidados. También puede ser parte de su formación.
Nada de esto será rápido ni estará garantizado. Pero cada paso puede aumentar las posibilidades de que más futbolistas mexicanos lleguen mejor preparados al máximo nivel.
La Copa del Mundo se levanta en un día. El equipo capaz de levantarla se construye durante años.
Lo que queremos hacer desde México F.C.
En México F.C. creemos en este plan.
De manera inmediata, queremos abrir más oportunidades para que futbolistas mexicanos se formen y compitan en Europa.
A largo plazo, queremos construir un ecosistema en México y Estados Unidos que permita identificar, formar y preparar a los jóvenes con mayor potencial, para acercarlos a la experiencia del fútbol europeo.
Nuestro objetivo es ayudar a desarrollar a futuros jugadores que algún día puedan representar a México en una Copa del Mundo. Esa es la parte que nos corresponde.
¿Estamos dispuestos?
Todos queremos ver a México campeón. Ahora debemos preguntarnos qué estamos dispuestos a aportar para lograrlo.
México tiene talento. México tiene pasión. México sí cree.
Ahora necesitamos convertir esa creencia en compromiso y el sueño en un plan.
En México F.C. creemos en este plan y ya comenzamos a trabajar para hacerlo realidad.
¿Quién más cree y está dispuesto a sumarse?